Dignidad humana

23.5.09

Cuatro ideas clave de Filosofía y una pregunta

Hay cuatro ideas clave de Filosofía que me parecen de mucho interés:

a) Dotación de sentido desde fuera de uno mismo: En la película “Qué bello es vivir” vimos como a George Baily, después de estar al borde de la desesperación, se le descubre el sentido de su vida desde fuera de sí mismo, desde los demás. La percepción de su situación cambia radicalmente para bien. No se trata solo de una película bonita. Nuestros sentidos, inteligencia, voluntad, corazón, se activan gracias a la realidad exterior –salvo en clase de filosofía cuando algunos de mis alumnos duermen-. Por otra parte la realidad tiene unos principios fundamentales que son condición de realidad: el principio de no contradicción, el de causalidad, la relación entre verdad-bien-belleza-unidad, entre otros. La arquitectura de la realidad tiene una ordenación que remite necesariamente a un principio ordenador.
Nuestro mundo actual valora mucho la autonomía de la conciencia pero se olvida con frecuencia de tantas cosas que nos han sido dadas desde fuera; por ejemplo nuestra propia vida.

b) La originalidad: La originalidad consiste en ir a los orígenes. Cuado uno va a su pueblo, a su patria chica, se encuentra bien, a gusto. Hay niveles más profundos de originalidad. El filósofo español Millán Puelles afirma que la persona humana tiene una tendencia a abrirse a la realidad – a tal tendencia la llama vocación. Paradójicamente el hombre tiene otra tendencia a cerrarse en sí mismo. De la lucha entre ambas fuerzas depende el valor de la propia vida. Por esto la vocación es para unos motivo de felicidad y para otros motivo de angustia. De esto se deduce que el que piensa en los demás es profundamente original.

c) Unidad en la pluralidad: Si estamos en un ambiente grato viendo un partido de fútbol con amigos -del mismo equipo- o en una fiesta con gente a la que estimamos el tiempo se nos pasa volando. Estando en relación con los demás –conocidos y estimados- somos más nosotros mismos. Es lo que decía Lewis (s.XX): “cada amigo me revela parte de mi yo”. Tomás de Aquino (s. XIII) afirmaba algo complementario y muy valioso: “Las victorias de mis amigos son también mis victorias”.

d) Símbolo y misterio: La realidad esconde el misterio de su por qué. Lo visible esconde lo invisible, pero remite a ello. Un símbolo es una representación de la realidad; por ejemplo una señal de tráfico –que remite a una orden de circulación- o un cuadro que remite a su autor. La realidad, la propia personal y libre también, es simbólica: remite a un núcleo de dotación de sentido que va más allá de ella misma. La realidad esconde un gran misterio. Todos los razonamientos y esfuerzos filosóficos dependen de un misterio –en latín se dice “sacramentum”- que es fuente de realidad y de vida.

*¿Sabrías encontrar una realidad cotidiana que resumiera y sintetizara en sí misma estas cuatro ideas?


José Ignacio Moreno Iturralde