Dignidad humana

17.1.09

El Ministerio de Sanidad no dice la verdad a los adolescentes españoles

El Foro de la Familia denuncia que Bernat Soria insiste en engañar a los adolescentes con la falsa fiabilidad del preservativo Un estudio de la clínica Dator presentado en el Parlamento revela que el 46% de los abortos practicados correspondían a mujeres que siempre usaban el preservativo. El preservativo constituye un medio de eficacia limitada con un porcentaje de fallos en su labor preventiva de entre un 15 y un 20%. ¿Cómo puede un ministro ocultar este tipo de detalles en campañas de comunicación de preservativos como las que está proponiendo? Madrid, 16 de enero de 2009.- Las nuevas acciones de marketing para la promoción del preservativo del Ministerio de Sanidad dirigida en este caso a los jóvenes oculta información muy relevante como, por ejemplo, que el 46% de los abortos practicados en la clínica Dator de Madrid correspondían a mujeres que usaban siempre el preservativo en sus relaciones sexuales; según un estudio aportado al Parlamento por la propia clínica Dator. ¿Cómo puede un ministro ocultar este tipo de detalles en campañas de comunicación de preservativos como las que está proponiendo? El Foro de la Familia le recuerda a Soria lo mismo que le dijo a Pajín: “este tipo de campañas que ocultan información relevante; y en consecuencia engañan son en gran parte los responsables de embarazos imprevistos y del incremento del número de abortos”. El presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco señaló que “el preservativo constituye un medio de eficacia limitada con un porcentaje de fallos en su labor preventiva de entre un 15 y un 20% según la literatura científica homologada. Por qué el Ministerio no aporta estos datos a los jóvenes para que puedan tener toda la información necesaria a la hora de decidir su conducta. Además, Benigno Blanco recordó, una vez más, que “las campañas que ocultan este dato ofreciendo la imagen de un sexo seguro inexistente son en parte las responsables del crecimiento de los embarazos imprevistos y de los abortos en parte”.El crecimiento del número de embarazos de adolescentes, el mantenimiento de la expansión del sida, el que no acabe de controlarse las enfermedades de transmisión sexual, el incremento del número de abortos, la debilitación de las convicciones familiares y tantos otros fenómenos preocupantes de nuestros días son el fruto inevitable de la banalización y trivialización de las relaciones sexuales que forma parte de la cultura de nuestros días. Cultura que favorece el ministro de Sanidad con sus campañas y acuerdos con empresas y farmacéuticos para aumentar sus ventas y no para preocuparse por fomentar ua formación en la responsabilidad sexual.Benigno Blanco señaló que “mientras no vayamos volviendo a una cultura de la responsabilidad sexual, los citados fenómenos negativos no desaparecerán ni se reducirá su número. Por eso, las campañas sanitarias públicas que pretenden hacer frente a esos fenómenos no deseados, dando por supuesto e incentivando la banalización de las conductas sexuales, en vez de ayudar a resolver el problema, lo agravan. Así sucede con las acciones que pretende Sanidad con el preservativo”.Aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar el cinturón de seguridad en el coche, pero aconsejando a la vez no respetar los límites con filtro pero sin de velocidad; así no se reducirán los accidentes. Aconsejar sin más el preservativo es como aconsejar fumar cigarrillos desincentivar el hábito de fumar. Así no se reducirán los daños para la salud derivados del tabaco.Llevamos ya 30 años de campañas insistentes y muy costosas de presunta educación sexual dando por supuesto la promiscuidad sexual. Insistir sin más en el preservativo, en la realidad nos demuestra que estas campañas no consiguen su objetivo. Va siendo hora de que los gobiernos superen sus prejuicios ideológicos comprometidos con la ideología de la revolución sexual y ayuden a afrontar este problema en su raíz: sólo con una educación en una visión de la sexualidad transida de responsabilidad se podrá dar la vuelta a la cadena preocupante de consecuencias negativas que la sexualidad trivializada está trayendo a nuestra sociedad.