Dignidad humana

16.11.08

Eluana Englaro

Según Carlo Alberto Defanti, el neurólogo que ha certificado por dos veces el estado vegetativo irreversible de Eluana, "cuando se le quite el alimento, podrá vivir todavía varias semanas pero lo decisivo será quitarle el agua, con la deshidratación moriría en 10 ó 15 días". José Miguel Serrano Calderón, profesor de Filosofía del Derecho, advierte en ABC (14 octubre 2008) que "hidratar y alimentar a una persona por un procedimiento plenamente regular no puede considerarse una forma de ensañamiento. El caso es que Eluana no se muere y quizás debamos aprender a convivir con el hecho de que no lo controlamos todo". "No queremos juzgar –añade– la desesperación de su padre, pero sí podemos hacerlo con una sociedad y unos jueces que toman la decisión irreversible (...) de dejar morir de inanición a una persona que sin ningún otro medio extraordinario, sencillamente con el cuidado mínimo que no le negamos a nadie, seguirá viviendo pese a su estado. No pueden amparar su decisión en el sufrimiento de Eluana, pues ella no sufre, sino en la incapacidad social de atender a quien no puede agradecerlo". La postura de la Iglesia Católica respecto a estos casos se expuso en una respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe en la que se decía que proporcionar alimentación y agua a los pacientes en coma es en principio moralmente obligado. Fuente; GRUPO CIRCULAR.