Dignidad humana

21.10.08

Ser y conciencia

El ser que sustenta mi conciencia no es la conciencia de mi ser. Esto se ve claro cuando uno duerme, es un embrión en el seno de su madre, está grave y en coma, o pierde la memoria. Pero la propia conciencia es el modo de llegar a nuestro ser, de modo imperfecto: hay muchas cosas que no sabemos de nosotros mismos. En definitiva: a mi ser tengo que suponerlo; mi conciencia –que es parte de él- no lo funda; ocurre justo al contrario. Simultanea a la razón es la suposición, la confianza en que soy. Ese ser que es usted, no ha sido puesto por usted; así como la inmensa mayoría del resto del universo. La confianza en la realidad es la tierra originaria y la socia de la razón. Sin tal confianza nos volvemos locos y desquiciamos el mundo. Pienso que lo que acabo de exponer es el motivo del respeto a la naturaleza; también a la nuestra.


José Ignacio Moreno Iturralde