Dignidad humana

18.7.08

Cuidar a los moribundos

Torpe o interesado: no se debate sobre la necesidad de incrementar los mismos cuidados paliativos a dolientes terminales. Se reprocha que en la aplicación del Plan Integral de Cuidados Paliativos de la Comunidad de Madrid, sólo se haya erigido un centro de estas peculiaridades en una policlínica pública, mientras que el Gobierno regional ha fijado acuerdos con varios sanatorios privados. Sería apetecible que todos los hospitales públicos disfrutaran de los servicios de cuidados paliativos. No tiene sentido que, en lugar de regocijarse por la presencia de estas prestaciones en clínicas particulares, que reemplazan la escasez de lechos en las policlínicas públicas, se instale el acento en el peligro de la privatización.El enigma consiste en que la mayoría de los sanatorios que proporcionan cuidados paliativos son de inspiración religiosa; San Rafael, San José, los Camilos... y otro más reciente; Laguna, de cuidados paliativos.La doctrina católica no repudia emplear medicamentos que alivien el sufrimiento, aunque apresuren la expiración. Si existe una religión que se haya preocupado de aminorar el dolor de los enfermos, a lo largo de la historia, ha sido el cristianismo. En donde hay un enfermo, o está la familia o falta la familia. Nadie en su sano juicio quiere morirse; pero hay casos de desesperación cuando la persona se ve sola y sin cariño de nadie. Dar amor y acompañamiento es muchas veces más grande que ofreecer un pedazo de pan.


CLEMENTE FERRER ROSELLÓ