Dignidad humana

1.3.08

Urge una educación sexual correcta

¿Recordamos aquel "póntelo, pónselo"? Vamos recogiendo sus frutos: índice alarmante de embarazos "no deseados" y de abortos. ¿Solución? Según el ministro de Sanidad: hablar a nuestros jóvenes los anticonceptivos y que se repartan gratuitamente. Esa postura entra en contradicción con la de la Organización Mundial de la Salud y la de
otros organismos internacionales, que afirman que el preservativo no es seguro y abogan por una educación que promueva la abstinencia tanto para la prevención de enfermedades venéreas, incluido el SIDA, como para evitar embarazos no deseados. He asistido a clases sobre "educación sexual" en la enseñanza pública, a niños a partir de los 12 años. ¿ Qué se hace? Promover la masturbación, explicar métodos anticonceptivos (preservativos, espermicidas, etc.), incitar al uso dela píldora del día después; incluso se ha expuesto el aborto como si fuera un método anticonceptivo. En ningún caso se ha hablado de abstinencia o de espera a la edad adulta para las relaciones sexuales, ni de fidelidad. Esta "educación sexual" entra dentro de lo considerado "progre", y, al que difiere de este pensamiento, se le
considera fascista y retrógrado. Pero los datos cantan: aumento de embarazos inesperados y de abortos en adolescentes. ¿No sería más fácil instruir a nuestros jóvenes explicándoles que se puede llegar a ser adulto sin practicar relaciones sexuales? ¿No podríamos tener una educación que fomentara el equilibrio de nuestra sociedad?

Gabriel José García Díaz