Dignidad humana

29.11.07

La investigación debe subordinarse al respeto a la vida humana

En ocasiones los contrastes ayudan a la visión. Supongamos un conjunto de mendigos, clínicamente fallecidos por muerte cerebral, que siguieran conectados a un respirador y con el corazón activado mecánicamente en un hospital. No sé si se podrían hacer investigaciones valiosas sobre la resistencia del corazón y de los pulmones. Si fuera así...¿Estaría justificado mantener mecánicamente en actividad indefinida a unas personas muertas, que no se pronunciaron en contra de tal práctica?... Pensemos ahora en la investigación con embriones humanos: seres humanos vivos, con un programa de vida interconexionado entre todas sus células, a los que se mata para investigar:¿Está justificado? ¿Qué ocurre si además se acaba de descubrir un procedimiento que hace innecesaria esta aniquilación de embriones, de la que ha sido promotor nuestro actual ministro de Sanidad? La conclusión que saco es que no se puede mercadear con la vida humana en ningún caso. La investigación debe subordinarse a la vida humana; no la vida humana a la investigación. La clase médica y las autoridades civiles tienen el deber de revisar y respetar la dignidad humana incondicionadamente; de lo contrario podemos acostumbrarnos a espectáculos tan espantosos como los recientemente presenciados en las clínicas abortistas del señor Morín.

José Ignacio Moreno Iturralde