Dignidad humana

9.10.07

Una idea madre para la civilización

Las escuelas filosóficas suelen coincidir en una idea que considero de especial importancia para el mundo actual: cada ser humano representa a los demás. Esto ocurre para el pobre y para el rico, el embrión y el anciano, el sano y el enfermo. Es urgente revitalizar este principio inmemorial que se encuentra ahora en crisis por convertir la autonomía en un fundamento en el aire. Viendo en cada hombre el rostro del mundo nos damos más cuenta de la importancia del respeto a toda vida humana, de la excelencia de la monogamia, de la fuente real de toda solidaridad. No se trata de un programa cómodo ni fácil; pero es el único que fomenta nuestra dignidad y felicidad. Se puede mejorar; el hombre es el que es y el que puede llegar a ser. Siempre es bueno recordar que las sombras son por las luces y no al revés; también en la luminaria del respeto al ser humano.


José Ignacio Moreno Iturralde