Dignidad humana

22.9.07

Los niños no son una enfermedad

El Papa ha pedido en su visita a Austria, alentar a los matrimonios jóvenes a establecer familias y convertirse en madres y padres, y a favorecer las condiciones polí­ticas que permitan la crianza de sus hijos. Al mismo tiempo achacó al egoí­smo y falta de esperanza en el futuro de los europeos, la escasí­sima natalidad de nuestro continente, denunció la crisis de la Verdad y pidió que se defiendan las raí­ces cristianas de Europa. También declaró que el aborto es una gran herida en la sociedad como falso derecho que impide el primer derecho presupuesto de los demás: el de la vida. Habló contra el aborto en favor los niños no nacidos, que no tienen voz, al tiempo que se solidarizó con las dificultades de muchas mujeres a las que se debe sostener desde el ejecutivo y la Iglesia para sacar adelante su embarazo.
Un discurso para hacer pensar, lleno de consejos en pro del bien común.


Eva Nordbeck