Dignidad humana

13.7.07

Padres y ciudadanía

Más de diez mil padres de la escuela pública y concertada han decidido objetar ante la asignatura Educación para la Ciudadanía. Los padres queremos seguir educando a nuestros hijos según nuestra conciencia y convicciones religiosas y morales, como subraya nuestra Constitución. El Estado debe apoyarnos, no imponernos un tipo de educación moral al estilo de algunos gobernantes y políticos. Hasta las clases de Religión las elegimos libremente, pues estamos en democracia ( un 80% optamos por ella). Lo que me deja estupefacta es que se opongan a la libertad de objeción de conciencia ante "Educación para la Ciudadanía", no consensuada democráticamente, los mismos que han reivindicado el ejercicio de ese derecho para el Ejército. El "nosotras parimos, nosotras decidimos", aquí debe aplicarse, e incluir al progenitor. No tenemos por qué asumir en materia de educación, lo que quieran imponernos desde fuera ( el Gobierno de turno presiona con las notas académicas; pero para muchos el bien moral de nuestros hijos está por encima ). ¿ No es la imposición del Gobierno, una actuación autoritaria, que no de autoridad, al más puro estilo totalitario? La suplantación del Estado en el tipo de educación que se ha de dar a los niños, sin tener en cuenta las convicciones de sus padres, es un abuso de poder inadmisible. Sólo la Iglesia, Profesioanles por la Ética y unas cuantas asociaciones nos apoyan.

Muchos padres nos oponemos a que se ensalce en la escuela el sexo ( es inmoral y, además, hay riesgo de adicción); a que se inculque la ideología de género, marxista y radical, enseñando que todo vale lo mismo, que es igual tener padre y madre que duplicar la figura de uno de ellos, como si eso supliera la orfandad; y queremos cuidar la identidad femenina o masculina en esas edades en que todavía los hijos no han alcanzado la madurez de su personalidad. El rechazo de las relaciones homosexuales no debe enseñarse como "homofobia", pues no supone el rechazo a las personas por su particular circunstancia. Muchos padres nos oponemos a que se ensalce en la escuela el sexo ( es inmoral y, además, hay riesgo de adicción); a que se inculque la ideología de género, marxista y radical, enseñando que todo vale lo mismo, que es igual tener padre y madre que duplicar la figura de uno de ellos, como si eso supliera la orfandad; y queremos cuidar la identidad femenina o masculina en esas edades en que todavía los hijos no han alcanzado la madurez de su personalidad. El rechazo de las relaciones homosexuales no debe enseñarse como "homofobia", pues no supone el rechazo a las personas por su particular circunstancia.

Mª Luisa S. García