Dignidad humana

22.7.07

Multas

Cierta prensa ha acogido con regocijo el dictamen de una jueza alicantina: una constructora deberá pagar 36.000 euros por destruir 14 nidos de golondrina. Además, abandonar a una mascota por no poder atenderla sacándola del coche, (parado, se entiende), le ha costado a un conductor 3.000 euros. Las actitudes irrespetuosas con la normativa del tabaco o con el cumplimiento del rotulado en la lengua autonómica pertinente también son multadas desproporcionadamente. Pero si alguien quiere matar su hijo por medio del aborto, es fácil que sólo tenga que abonar 300 euros, como le acaba de suceder a una mujer en nuestro país. Los niños no nacidos no tienen a nadie que les proteja, ni siquiera las leyes que amparan el derecho a la vida. Muy bajo hemos caído cuando la discriminación positiva favorece a los animales por encima de las personas.

Eva N. Ferraz