Dignidad humana

18.7.07

Educación para la Ciudadanía y libertad

La LOE ha hecho que la asignatura de Religión, optativa, no esté en condiciones de equiparabilidad respecto al resto de las materias. De este modo no se hace caso a los vigentes Acuerdos Iglesia-Estado, en los que se asegura dicha equiparabilidad. Respecto a la asignatura de Ciudadanía, por tener contenidos éticos emanados desde el Estado, está fuera de lugar en una sociedad democrática; del mismo modo que si se propusieran una Matemática o una Bioquímica estatales. A mi parecer esta asignatura vulnera el principio de subsidiariedad educativa al imponer a institutos y colegios ciertos contenidos como el relativismo moral y la ideología de género. La nueva asignatura es contraria a elementos esenciales del Compendio de la Doctrina social de la Iglesia: Por ejemplo respecto a la comprensión del hombre y la mujer (puntos 146 y 147) a la ley natural (puntos 22, 37, 53); y a la libertad religiosa, de la que Juan Pablo II afirmó: “Fuente y síntesis de estos derechos humanos es, en cierto sentido la libertad religiosa, entendida como derecho a vivir en la verdad de la propia fe y en conformidad con la dignidad trascendente de la propia persona”(Centesimus annus, 47). La asignatura en cuestión, al imponer contenidos contrarios al cristianismo y a la moral natural, es evidentemente incompatible con el artículo 27.2 de la Constitución e incluso podría llegar a ser ofensiva contra los sentimientos religiosos, amparados por el artículo 525 del Código Penal. La materia se orienta a acusar de homofobia a quien no admita la igualdad entre heterosexualidad y homosexualidad. Se ignoran también las directrices europeas de libertad educativa y pedagógica. Además, se reniega de la libertad para crear el propio ideario del Centro, entre padres, profesores y alumnos, que impulsó la LOGSE. Si finalmente el gobierno se niega a admitir la objeción de conciencia nos encontramos evidentemente ante una educación totalitaria. No olvido que otros contenidos de EpC (solidaridad, ayuda a la pobreza, paz, ecología) son muy positivos para cualquier persona. El gobierno puede y debe cambiar y la comunidad educativa exigir que no ahoguen su libertad.

José Ignacio Moreno Iturralde