Dignidad humana

2.11.06

El escándalo abortista de CBM

El escándalo de la clínica abortista barcelonesa, del grupo CBM, ya recorre Europa. Esta vergüenza destapa la vulneración de una ley referente a homicidios. Todos sabemos que más del 96% de los abortos se acogen al caso de grave riesgo psíquico para la madre. En la práctica aborta quien quiere con certificados de la propia clínica. Tanto el gobierno anterior como el actual no han afrontado el problema, por cobardía, por negligencia o por ceguera. Tampoco se ha ayudado públicamente a las madres con necesidades, excepto actualmente en la Comunidad de Madrid, que yo sepa. Hace pocos días se desestimaba parlamentariamente una iniciativa en este sentido. No soy quien para juzgar las conciencias, pero si las actitudes. Pienso que quien no defiende la vida del nonato actúa cobarde o ciegamente porque él también pasó por esa etapa de la vida. Abortar es arrojar a las tinieblas en vez de dar a luz; matar una sonrisa en vez de acogerla. Un millón de abortos en España, desde 1985, es la radiografía de un organismo social con un corazón que tiene parte de mal metal, punzante y frío como un bisturí; tras el que se esconde un brutal negocio de traficantes de la muerte. Decir que estas ideas son sólo confesionales es inhumano e injusto. Pero hay esperanzas: diversas asociaciones ciudadanas, sin dinero, sin tiempo y con una generosidad a prueba de bomba, están ayudando a muchas madres con dificultades. Gracias a estas personas la dignidad humana, la ayuda a los seres humanos más indefensos e inermes, sigue en pie y avanzando.

José Ignacio Moreno Iturralde