Dignidad humana

29.7.06

Gallardón mete la pata

Ruiz Gallardón se presta a la farsa antropológica y legal de unir, como si fuera un matrimonio, a dos personas del mismo sexo. Es una manifestación del alcalde de Madrid de vivir al margen de la moral natural. Pero esa actitud, que no es aconfesional si no amoral, es una toma de postura. Actuar públicamente como si Dios no existiera no es inocuo; supone tomar partido. Así, se producen una serie de repercusiones sobre la moral pública de sesgada índole antinatural.

José Ignacio Moreno Iturralde