Dignidad humana

22.5.06

Ley de Reproducción asistida: Una chapuza científica y administrativa

Desde hace seis años sigo con mucho interés noticias y artículos referentes a medicina regenerativa. Quisiera hacer unas observaciones en torno a la nueva ley de reproducción asistida. Es práctica habitual en la investigación médica probar resultados en animales antes que en hombres. Hasta la fecha no se ha conseguido ningún éxito conocido en animales respecto a terapias con células madre embrionarias. Saltándose esta etapa, la investigación médica ha intentado repetidas veces aplicar terapias con células madre embrionarias humanas –muy tumorales- sin obtener ningún éxito clínico; en claro contraste con los obtenidos al aplicar células madre adultas. Con éstos antecedentes se pasa a legalizar la producción y manipulación de cuántos embriones humanos se quieran con fines de investigación. Esta ley es, por tanto, una solemne chapuza desde el punto de vista exclusivamente científico. A esto se unen las dotaciones millonarias que el Estado está dando, a costa del contribuyente, para centros de medicina regenerativa que utilizan éstas infructuosas células de embriones humanos. Esto supone una irresponsabilidad social y económica, cuando existen tantas otras necesidades en la medicina de la seguridad social. También se están sembrando unas esperanzas absolutamente infundadas a ciertos pacientes que tienen una información equivocada y confusa. ¿Se ha informado suficientemente, por ejemplo, a los pacientes de diabetes que las únicas terapias regenerativas con éxito provienen del uso de células madre adultas? Todas estas razones no hablan en absoluto de la dignidad del embrión humano porque, según el gobierno, defender esta dignidad no esconde humanidad y solidaridad con miembros de la misma especie, sino "ideologías".

José Ignacio Moreno Iturralde