Dignidad humana

22.4.06

La primera solidaridad

Algún medio ha destacado recientemente que el número de abortos en nuestro país es superior a los datos oficiales puesto que, bajo el eufemismo de “legrado terapéutico”, se cometen más interrupciones voluntarias de vidas humanas que las registradas como tales. Consideraba que una sociedad abortista es como si dijera a la pareja que se dispone a abortar: “si queréis, la encarnación de vuestro amor personal puede ser tirada a la basura”. Pero esto no hace una civilización más solidaria, ni más digna, puesto que si es frecuente quitar la vida al hijo de las propias entrañas...¿Qué fuerza podrá estimular a ayudar con eficacia a los más marginados y desfavorecidos de la sociedad?

José Ignacio Moreno Iturralde.