Dignidad humana

5.4.06

El Reino Unido contará en cada escuela con una enfermera experta en abortos, anticonceptivos y homosexualidad

Tienen prohibido dar a los jóvenes una aspirina sin el consentimiento de sus padres, pero podrán, bajo estricta confidencialidad, dispensar la píldora del día siguiente, remitir a las adolescentes a centros abortistas o animar a los jóvenes a vivir con orgullo la homosexualidad.
Los ministerios de Educación y Salud británicos pretenden que todos los centros de Primaria y Secundaria cuenten con estos servicios. Mientras, el Colegio Real de Ginecólogos critica que los niños prematuros ocupan demasiadas camas en los hospitales y cuestan demasiado dinero.
Los embarazos, las enfermedades de transmisión sexual y los abortos en adolescentes continúan en máximos históricos en el Reino Unido, pese al último programa gubernamental de educación sexual, que ha costado a los contribuyentes británicos 40 millones de libras (60 millones de euros). Las críticas de la oposición conservadora y de buena parte de la sociedad británica no han disuadido a la Administración Blair de seguir por ese camino. Hace unos días, el responsable de Hacienda y previsible sucesor del primer ministro, Gordon Brown, anunció que se reduciría la presión fiscal sobre los preservativos y la píldora del día siguiente. De inmediato, los departamentos de Educación y Sanidad anunciaron una iniciativa conjunta para que haya enfermeras abortistas destacadas en todos los colegios de educación Primaria y Secundaria.
Según la información que publica el Daily Mail, el mandato que se dará a estas enfermeras es "proveer y promover visitas confidenciales" para tratar todo tipo de cuestiones sexuales. Dispensarán, sin conocimiento de los padres, la píldora del día siguiente, remitirán a centros abortistas a las adolescentes y asesorarán a los jóvenes que tengan conflictos de identidad sexual, animándoles, en su caso, a "optar" por la homosexualidad.
Sue Axon, la mujer que perdió recientemente una demanda sobre el derecho de los padres a estar informados si una menor de 16 años se dispone a abortar, afirma que esta iniciativa mina aún más la autoridad de los padres y "anima a los niños a mantener relaciones sexuales precoces". Considera también que "pondrá a las jóvenes bajo una presión mayor, puesto que los chicos pueden decir: 'No pasa nada, puedes conseguir la píldora del día siguiente'.

La iniciativa llega poco después de que el Gobierno británico otorgara el reconocimiento como "Enfermera del Año", en la categoría de "prácticas innovadoras", a una enfermera abortista. Su mérito ha consistido, básicamente, en acelerar el proceso de la muerte de los niños, pero más que un galardón individual, la decisión implica el aplauso del Gobierno a un gremio específico de enfermeros que no se dedican precisamente a curar enfermedades.
Estos enfermeros, junto a muchos otros, están englobados en el Colegio Real de Obstetricia y Ginecología, que acaba de publicar un informe en el que afirman que los bebés prematuros son "acaparadores de camas" (bed blockers), término que se utiliza en la jerga médica británica para designar a los pacientes menos graves que ocupan el espacio que debería reservarse para casos de mayor importancia. 31-03-06
Fuentes: Life Site, 27-03-06; Análisis Digital, 29-03-06