Dignidad humana

8.3.06

Un veinticinco de marzo a lo grande

El 25 de marzo, día del niño por nacer o día la vida como se le conoce ya en distintos países donde se ha ido extendiendo la celebración, ha empezado a lograr un espacio propio, como el día en el que recordamos la centralidad de la vida humana y del derecho a la vida.
Ser la voz de los que aún no tiene voz, pero si derechos, es una responsabilidad que toca a todos aquellos cuyas conciencias y corazones están abiertos a la gran verdad: con el inicio de la vida, empieza nuestra naturaleza de persona única, especial e irrepetible; con el inicio de la vida empieza nuestro derecho a existir, crecer y ser felices; con el inicio de la vida, nuestra dignidad humana nos hace iguales a todos aquellos que ya transitan por este mundo y cuyo primer deber, es respetarnos, tanto como ellos también desean ser respetados.
Ese inicio de la vida de cada ser y persona humana (realidad indivisible) en el momento de la concepción, es cada vez afirmado con más fuerza por los avances de la genética, la biología y otras ciencias al servicio del hombre.
La ética social enfatiza con ardor creciente que “en el respeto a vida humana naciente, se encuentra la raíz de toda posibilidad de convivencia humana”. Leyes, normas, tratados, y cualquier otro tipo de instrumentos creados por la humanidad para que los hombres vivan en fraternidad, resultan letra muerta si la vida humana naciente no es respetada. La justicia, la equidad y el desarrollo solo pueden construirse sobre una base firme: el irrestricto respeto a la vida humana.
En el Perú la Coordinadora Unidos Por La Vida, la Comisión Nacional de Familia de la Conferencia Episcopal Peruana, el Consejo Regional III del Colegio Nacional de Obstetrices entre otras instituciones, han organizado diversos eventos y celebraciones. Colaboremos con ellos difundiéndolas y haciendo nuestras estas oportunidades de afirmarnos como ciudadanos libres, que queremos un país y un gobierno que defienda a todas las peruanas y peruanos sin discriminación alguna, desde que moran transitoriamente dentro de sus madres.
Invitamos a que en todo el mundo, el 25 de marzo las voces se eleven mas fuertes que nunca, para decirle si a la Vida.
Dr. Fernando Carbone Campoverde
Ex – Ministro de Salud del Perú