Dignidad humana

2.3.06

La mujer trabajadora

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Como profesional, siempre consideré digna de respeto, a la mujer que, dedicándose a otros, contribuye con su sueldo al bienestar de los suyos. ¿Y la que se queda en casa? Con su trabajo callado en el hogar, es el tesoro inapreciable de su familia: Con paz y sin agobios realiza sus tareas, atiende más tranquila a su marido, tiene más tiempo para escuchar a los suyos, acompaña serena, los hijos la encuentran siempre disponible y relajada. Yo recuerdo que al llegar a mi casa, nunca faltaba mi madre, y escogí luego una profesión que me permitiera estar menos tiempo fuera. Pero, ¿y cuándo mis hijos eran pequeñitos o cuándo alguno caía enfermo? El apuro no era menudo. La presencia de la madre es insustituible. Algunos aprovechan esta efeméride para reivindicar la legalización de la prostitución. ¿Se habrá visto tamaño despropósito? ¿No es la prostitución, la peor explotación de la mujer? Hoy son menos las españolas dedicadas a un oficio que, en general, repele a las que saben apreciarse. Recuerdo que, siendo yo estudiante en una ciudad castellana, atravesaba por su barrio chino al volver del comedor universitario. Tuve la ocasión de hablar con varias prostitutas. Comprobé sus sentimientos y vi que se habían visto arrastradas a ese oficio por necesidad. ¿No ocurrirá lo mismo ahora, cuando el 90% de las que ejercen la prostitución en España, son emigrantes? El Gobierno haría bien dándoles posibilidades de otro trabajo, no incitando a ese oficio con su legalización.
Josefa Romo.

1 Comentarios:

  • ¿y cómo se explica que en lugar de proteger a las mujeres se procure banalizar su situación? Hace poco echaron en TV una película acerca de este tema. Importaban a los EEUU chicas del este engañadas y eran sometidas a toda clase de abusos so pena de que le sucediese algo a algún familiar y/o a ellas mismas. Es la nueva forma de esclavitud. No me extraña que el cristianismo, que lo abolió, sea despreciado de tamaña manera... Qué afortunada soy, pensé tras acabar el segundo y último capítulo y qué poco parecen importar las desgracias ajenas a tantos "new clérigos"...

    By Blogger DasGretchen, at 8:42 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home