Dignidad humana

28.1.06

Sobrevivir al aborto

¿Nos impactan los casos de personas que han sobrevivido al aborto? Paul Clarke trató a un bebé inglés de 24 semanas de gestación después de tres intentos de aborto. El niño tiene ahora tres años y arrastra las secuelas de aquel odio.
Gianna Jessen, mujer de 28 años de edad y dedicada a la música, padece parálisis cerebral como consecuencia del aborto fallido de su madre y posterior abandono. En abril participará en la maratón de Londres en favor de la causa pro-vida.
¿Cómo será de terrible para un hijo, saber que su propia madre y los médicos quisieron matarlo? ¿Cómo puede preferirse la diversión y vivir sin responsabilidades, a hacerse cargo de un niño que es el propio hijo? ¿Será en algunos, más fuerte el egoísmo que el amor?
Si un día se siente la posibilidad de que el hijo esté en peligro, ¡qué angustias y zozobras...! Pero también se da el caso contrario, cada vez con más frecuencia: la misma madre acude al "abortero". En mi caso, preferiría morir. Una madre lucha por su hijo y lo defiende aunque le arranquen la piel. ¿Cómo puede haber tantos abortos, 85.000 en España en 2004, según cifras de Sanidad? Como madre, no me cabe duda: es la falta de consentimiento informado, la manipulación del lenguaje y el engaño de quienes han hecho de ese crimen, un negocio, o la ambición de una falsa fuente de votos.
El Sunday Times publicó que en Inglaterra sobreviven cada año, 50 bebés al aborto. Pero 'si un bebé sobrevive a un aborto y luego muere por falta de atención, el médico puede ser acusado de asesinato', manifestó la obstetra Shantala Vadeyar en el referido periódico.¿Quién, con sentido común, no sabe que el asesinato se produce igual si muere fuera del vientre por dejación, que si le matan dentro? "La aceptación social del aborto es lo más grave que ha ocurrido en nuestra época, junto al crimen organizado y el narcotráfico" y "el máximo desprecio a la vida humana en toda la historia conocida"- afirmó el célebre filósofo y escritor Julián Marías, Premio Príncipe de Asturias-. Ante tanta maldad, ¿no deberán reaccionar de inmediato y unidas, las fuerzas sanas de la sociedad?
Josefa Morales de Santiago