Dignidad humana

25.1.06

Sobre el cuerpo humano

Destacan en la publicidad cuerpos atractivos. Es lógico, pero yo apostaría por tipos normales: señoras algo gorditas y simpáticas , y caballeros de estatura más bien baja, como suele ser la media de los españoles. Una profunda convicción me mueve a ello: el estilo está más en el temple del espíritu que en las líneas del tipo.

El espíritu no es una consecuencia del cuerpo; estoy persuadido de lo contrario: el cuerpo es un posicionamiento del espíritu. Cuidar el cuerpo es higiénico y saludable para el carácter; pero preocuparse demasiado por el canon corporal puede suponer reducir la personalidad a algo más simple que el asa de un cubo.

El noble cuerpo humano, con sus facetas algo cómicas, forma parte de nuestra identidad; pero idolatrar el físico es algo tragicómico: algo así como presentar signos de realeza sobre paños menores.
José Ignacio Moreno Iturralde