Dignidad humana

8.12.05

¿Es posible conseguir células madre embrionarias humanas sin tener que destruir embriones sintener que destruir al embrión del cuál se obtienen?

Provida- Press

El problema ético fundamental para poder utilizar célulasmadreembrionarias humanas es que hay que destruir al embrión del cualseobtienen. Esto hace que cualquier experiencia que se pueda realizarcon ellas merezca una valoración ética negativa. Pero como estasexperiencias pueden ser, desde un punto de vista experimentalimportantes, se están intentando buscar alternativas para poderdisponer de dichas células sin tener que destruir los embrioneshumanos que las donan. En realidad, la única posibilidad que notendría dificultad ética paraconseguir células madre embrionarias,sería que estas células pudieran extraerse de embriones humanosgenerados naturalmente, pero sin tener que destruirlos. En este casose podría tratar éticamente el tema como se trata elde la donación deórganos por parte de donante vivo, tema que, sometido a las cautelaséticas más elementales, sería moralmente aceptable. Pero estaposibilidad es, por el momento, técnica y éticamente inviable. Desdeun punto de vista experimental son varias las soluciones técnicas quese han propuesto para conseguir células madre embrionarias sin tenerque destruir a los embriones de los que se obtienen y que podríanresumirse en las cuatro sugeridas por el Consejo de Bioética queasesora al gobierno deEstados Unidos (Provida Press,www.provida.es/valencia; nº 199, septiembre2005): a) obtenerlas de embriones congelados, y posteriormentedescongelados, sobrantes de técnicas de fecundación in vitro, a los que seconsidera técnicamentemuertos pero que aun pudieran conservar célulasvivas útiles paraexperimentaciones biomédicas; b) extraerlas de un embrión en fase muy temprana de su desarrollo, lo que podría evitar su destrucción; c) crear híbridos no embrionarios, pero a partir de los cuales sepudieran obtener células madre y d) reprogramar células adultas hastael estado de indeferenciación genómica propia de las célulasembrionarias para de ellas poder obtener las correspondientes líneascelulares. Las tres primeras soluciones pueden plantear dificultadeséticas importantes, y las cuatroobjetivos problemas técnicos para querealmente puedan constituir en laactualidad una posibilidad objetivapara obtener las correspondientes células madre. De todas formas, loque parece indudable es que está empezando a entreabrir una puertapara solucionar el problema de la consecución de células madresembrionarias humanas por procedimientos éticamente válidos, aunquedicha posibilidad hay que valorarla con todas las cautelas de unainvestigación biomédica incipiente. Antes de seguir adelante convieneremarcar que, desde un punto de vista ético, las tres primeraspresentan una importante dificultad moral derivada del hecho de quelos embriones a utilizar, sean destruidos o no, tienen que sergenerados por fecundación in vitro, técnica que en si misma conllevaobjetivas dificultades morales. Sin embargo, en la cuarta soluciónseobviaría este problema. Entrando ya a analizar cada una de lascuatro soluciones propuestas por el Consejo de Bioéticaestadounidense, la primera, como se ha comentado era obtenerlas apartir de embriones descongelados muertos. Esto se puede conseguirutilizando embriones sobrantes de fecundación in vitro, de losqueactualmente están congelados, más de un millón y medio en todo elmundo.Sin embargo, por el momento existen indudables dificultadestécnicas parapoder obtener y cultivar estas células en adecuadascondiciones de uso (Provida-Press, nº 191,mayo 2005). La segunda posibilidad es obtenerlas de embriones de menosde 16 células, generados por fecundación in vitro, lo que se puedeconseguir sin tener que destruirlos, ya que estos embriones, despuésde extraerles la célula a partir de la cual se pueden derivar lascélulas madre, podrían ser implantados (Provida-Press,www.provida.esvalencia; nº 181, enero 2004). Esto tiene, además de laya comentada dificultad moral de que los embriones deberían ser generados por fecundación in vitro, y la dificultad humana de que esmuy improbable que una pareja que tenga problemas de infertilidad yque desee tener un hijo, por lo que acude a la fecundación in vitro,acceda a que el embrión generado sea manipulado, con los riesgos queesto presupone paradicho embrión. Por tanto, no parece que estaposibilidad, por el momento, seafactible. Además, el uso de lascélulas así obtenidas, por proceder de otro individuo distinto al quese le va a practicar el trasplante celular, conllevaría, sin duda,problemas de rechazo similarmente a lo que ocurre con lostrasplantesen los que un paciente recibe el órgano de otra persona distinta. La tercera posibilidad, que ahora se acaba de abrir para obtener célulasmadres embrionarias, es conseguirlas a partir de células madres detejidos adultos, que tras fusionarlas con células madre embrionarias,pueden llevarse a un estado de indiferenciación genómica similar alembrionario. Pero comoestas últimas células, las embrionarias setienen que obtener de embriones humanos que hay que destruir, suvaloración ética es así mismo negativa.A nuestro juicio, la única posibilidad real para conseguir células similares a las embrionarias, sin tener que destruir un embrión humano, sería "rejuvenecer" células madre de tejidos adultos de la persona que debe recibir el trasplante celular para, tras reprogramar esto, por el momento es aún técnicamente imposible. Según comenta Maureen L. Condic, de la Universidad UTA, en EstadosUnidos (FirstTnings, 155; 12,2005), parece que se puede abrir una nuevaposibilidadde generar entidades biológicas no embrionarias que pudieran servircomo fuente de células madres a través de un proceso conocidocomoTransferencia Nuclear Alterada (ANT). A grandes rasgos estametódica implica tres escalones. Primero, se toma una célula adultadel paciente que requiere el trasplante celular, y se altera su ADNpara dirigir la expresión genética de su núcleo hacía el objetivo quese persigue. Después, este núcleo alterado se fusiona con un ovocitoenucleado, lo que da lugar a una nueva célula, que no es ya ni elovocito originario ni la célula adulta alterada, sino un híbrido queexhibe las propiedades génicas programadas en el núcleo de lacélulaadulta. Finalmente, la célula ANT tras estimularla adecuadamente puedeproducir células madre que serían genéticamente idénticas a las delpaciente del que se tomó la célula adulta original, células quepodrían usarse,tanto para investigaciones biomédicas en general como,para tratar al paciente que donó la célula somática adulta.Sinembargo, este método, además de grandes incertidumbres biológicas,puede tener también definidas objeciones morales. En efecto, aunque laentidad biológica generada produce una desorganizada coleccióndecélulas madre, es posible que esto se consiga después de un periodoen el que ese ente biológico podría haber tenido una etapa dedesarrollo embrionario normal, circunstancia que estaexperimentalmente sin comprobar. Por ello, es difícil conocer con certeza si una entidad ANT ha sido o no un embrión humano en algúnmomento de su evolución biológica. Para salvar este inconveniente, lapropia profesora Condic, comenta otra posibilidad recientemente para llevarlo a una situación de indiferenciación similar a la quetiene una célula embrionaria. Esta célula reprogramada se introduce enel ovocito enucleado, por un mecanismo que seha venido en denominarTransferencia Nuclear Alterada-Reprogramación Asistida del Ovocito(ANT-OAR). En contraste con la ANT, que implica la modificación de lainformación genética para prevenir la formación de un embrión, en la ANT–OAR se instruye activamente al núcleo adulto para que lleguedirectamente a un estado genómico similar al de célula madreembrionaria sin pasar por ningún estadio de desarrollo previo. Así seevita lacuestión de si se ha originado o no en algún momento unembrión. Un aspecto biológico fundamental de la ANT-OAR, es que utiliza la capacidad del citoplasma del ovocito al que se transfiereel núcleo de la célula adulta, para facilitar la reprogramación dedicha célula, pues es sabido que el genoma nuclear de las célulasadultas se puede llevar hacía un estado de indiferenciación similar alde las células embrionarias y a esto puedencontribuir factorespresentes en el citoplasma de los ovocitos. La célula así producida debería tener todas las propiedades positivas de una célula madre pluripotente, así como todas las restricciones en su posibilidaddedesarrollarse hacía un embrión que exhiben normalmente éstascélulas. La célula ANT-OAR no requeriría ningún tipo de desarrollo embrionario para producir células madre, es decir no cabría la posibilidad de que en algún momento del proceso técnico se pudiera haber formado un embrión que después hubiera que destruir, sino queúnicamente la célula madre original se dividiría para generar otras células idénticas. Por este mecanismo se produciría un tipo de célulasque serían semejantes a las células pluripotentes,tanto en suspropiedades moleculares, como en su comportamiento biológico y en su propuesta que combina la ANT con la reprogramación del núcleo adultopara llevarlo a una situación deindiferenciación similar a la quetiene una célula embrionaria. Esta célula reprogramada se introduce enel ovocito enucleado, por un mecanismo que seha venido en denominarTransferencia Nuclear Alterada-Reprogramación Asistida del Ovocito(ANT-OAR). En contraste con la ANT, que implica lamodificación de la información genética para prevenir la formación de un embrión, en la ANT–OAR se instruye activamente al núcleo adulto para que lleguedirectamente a un estado genómico similar al de célula madre embrionaria sin pasar por ningún estadio de desarrollo previo. Así se evita lacuestión de si se ha originado o no en algún momento un embrión. , que a lavez pudiera satisfacer las exigencias científicas sin comprometer lasconvicciones morales de los que quieren investigar sin tenerquedestruir embriones humanos, aunque nos parece que todavía faltan amplios estudios experimentales para que esta hipotética posibilidad sea biológicamente factible. De todas formas, en el mundo de las cosas reales, el debate aquí suscitado parece un tanto irrelevante, pues ala gran mayoría de los investigadores que trabajan en este campo noles preocupa cual pueda ser el origen de las células que utilizan, loúnico que exigen es que sean de buena calidad, y esto, de momento, lopueden conseguir por el simple procedimientode comprarlas.
Justo Aznar