Dignidad humana

15.12.05

En positivo por la vida

"Soy humano y todo lo humano me interesa" ( Terencio). Lo que afecta al hombre, ¿podrá resultarle extraño al que de verdad es solidario?
Ante lo estomagante de los corruptos atentados contra la vida humana en cualquiera de sus fases, a los que apostamos fuerte por la de todos, nos alegran las noticias positivas en su favor que han aparecido recientemente. ¿Cómo no vamos a sentir alegría, por la no aprobación del aborto en Colombia, tras el debate parlamentario inducido por las asociaciones abortistas? ¿Y cómo no, por el cierre en Baleares, de una clínica que se ponía las botas con las matanzas de seres humanos nonatos? Lo mismo, ¿cómo no saltar de gozo por la apuesta de Polonia por la vida y la valentía de su Gobierno al denunciar el aborto mediante fotos de fetos torturados por esas prácticas? ¡Qué acierto, también, el de los políticos italianos, aunada la derecha y la izquierda en la defensa de la vida contra el aborto!
El aborto es un pecado contra Dios, autor de la vida, contra el hombre y contra la sociedad. Cuando la inmoralidad se extiende a amplia escala, o se remedia con un cambio de actitudes o acarrea la degeneración humana y la autodestrucción del tejido social.
Mi felicitación para el Gobierno Balear, para su Director General de Evaluación y Planificación y para su “Consellería de Salud”. Su atenta investigación sobre la clínica abortista EMECE, ha hecho posible su cierre. Otras Autonomías, ¿no deberían tomar nota?
En Colombia, la Corte Constitucional rechazó la demanda a favor del aborto. El Movimiento Vida Humana Internacional se desplegó en vigilias de oración por el país y junto a American Life League, suministró información para poder introducir, por errores, una demanda de nulidad.
A Polonia le impusieron el aborto los nazis (1942) y luego los comunistas (1956). Libre de ellos, ha pasado de casi 60.000 abortos en 1990, a 159 en 2002. Ahora las autoridades se mantienen vigilantes para que no haya fraudes de ley. A fin de que nadie se mueva a engaño, difunden fotos y vídeos de abortos reales. En España, ¿no habría que poner en práctica en las clínicas “aborteras”, el “consentimiento informado”? Claro, tienen miedo a perder clientela. El celo por la vida y por la ley, ¿no brilla también por su ausencia en nuestras autoridades ?
En Italia, han llegado a acuerdos todos con el líder de «La Unión», Romano Prodi, en el modo de combatir el aborto: «subvenciones antiaborto» a las embarazadas, “financiarles su hijo para evitar que tomen la decisión de abortar”. Pagarán entre 250 y 300 euros mensuales a cada mujer con renta inferior a 40.000 euros, para disuadir al 10-20 por ciento de las que abortan por apuros económicos. Y es que son víctimas del aborto, el niño y la madre.
Josefa Romo.