Dignidad humana

12.11.05

La enseñanza de la Religión no ha sido obligatoria; la de Ciudadanía sí lo será

Al término de la Manifestación multitudinaria a favor de la libertad de enseñanza, en Madrid, la Señora Ministra de Educación explicaba desde las cámaras de televisión su respeto a los manifestantes, pero recordaba algo no muy novedoso: que el Gobierno tiene que legislar para todos; para los que quieren Religión y para los que no. La Religión no es el único problema y -en mi opinión- no es el más importante, pero quisiera ahora centrarme en él. Antes de la LOGSE la Religión era optativa respeto a la Ética; posteriormente hubo una alternativa a la Religión que se llamaba Sociedad, Cultura y Religión. La LODE, abolida por el actual gobierno antes de su puesta en marcha -¡toma talante!-, preveía Religión y una optativa no confesional sobre Historia de las religiones. Actualmente los alumnos tenían la posibilidad de asistir a clase de Religión o de marcharse a casa. Es decir: La asignatura de Religión nunca ha sido obligatoria. Sin embargo el gobierno impone ahora como obligatoria para todo el mundo la asignatura de Ciudadanía, en contra de cientos de miles de personas que prefieren enseñarles ellos a sus hijos lo que es ser ciudadanos, en vez de temarios que enseñarán una ciudadanía basada en un matrimonio civil reducido a un contrato rescindible unilateralmente a los tres meses, sin motivo, y para el que es irrelevante que se trate la unión natural de un hombre y de una mujer o la unión de un hombre con otro hombre o la de una mujer con otra mujer. La Ministra y el Gobierno son quienes están imponiendo ideologías y no legislando para todos los españoles.

José Ignacio Moreno Iturralde.