Dignidad humana

7.10.05

Prohibido fumar...¿Prohibido pensar?

Hace poco tiempo había en Madrid una campaña contra la contaminación acústica al mismo tiempo que las grúas y taladradoras trabajaban en plena calle, incluso a veces por la noche. Los docentes tienen prohibido por ley tomar vino en el comedor de profesores del colegio pero a sus hijas menores algún ayuntamiento les da gratis píldoras del día después –a cargo del contribuyente- estando demostrada su acción cancerígena y su peligrosa repercusión hormonal. Hay gran sensibilidad respecto al emigrante pero no se dan las ayudas prometidas a las familias con un buen número de hijos; incluso existe muy poco empeño de la administración pública -salvo excepciones como la Conserjería de Familia de la Comunidad Autónoma de Madrid- para ayudar a madres embarazadas con pocos recursos a sacar adelante su embarazo, mientras está de moda en el gobierno declararse feminista. En enero llega el turno al tabaco –conste que no soy fumador-: no se podrá fumar dentro de edificios públicos; lástima que los tubos de escape de ciertos transportes sigan intoxicando la ciudad sin ninguna regulación notoria. No quisiera sembrar derrotismo sino hacer ver que existe –intencionada o no- mucha hipocresía disimulada. Pueden prohibir fumar, pero no pensar.

José Ignacio Moreno Iturralde