Dignidad humana

25.10.05

Pornografía y hienas

Respecto al tráfico de pornografía que exacerba convulsamente el instinto quisiera destacar su parecido con el comportamiento de las hienas. Realmente este animal es bastante asqueroso, baboso, recolector de basuras, carroñero y de risa loca y cínica. Hay una diferencia con los mercaderes del ridículo: seguramente la hiena cumple su función en el ciclo ecológico; sin embargo los pornógrafos en vez de limpiar de carroña el campo la producen a todo pasto, convirtiendo la nobleza de la sexualidad y corporeidad humana en carne de mercancía. Es muy triste seguirles el juego; ayudémosles de tal modo que a través de la ruina sean capaces de recuperar su dignidad.
José Ignacio Moreno Iturralde