Dignidad humana

25.9.05

Socialismo español y familia

-¿Qué esta ocurriendo en la España del 2005? –Tras un gobierno de corte liberal, donde siguieron aumentando los divorcios y los abortos, una coyuntura histórica relacionada con un tremendo atentado terrorista y la participación –aunque fue en forma de ayuda humanitaria- de España en la guerra en Irak propició un cambio de gobierno en 2004. En un año, el nuevo gobierno socialista ha hecho del matrimonio civil un contrato rescindible a los tres meses unilateralmente y sin necesidad de presentar una causa. Se ha modificado la naturaleza del matrimonio de tal modo que legalmente tan matrimonio es la unión de un hombre y de una mujer como la unión de dos homosexuales. Esto es de una gran trascendencia social.

-¿Qué ha podido mover a hacer estas leyes? –Pienso que, entre otros motivos que desconozco, se han movido por un desenfrenado sentido de la autonomía personal. La noción de libertad se ha desvinculado de la de naturaleza. Con afán de contentar a colectivos marginados se han dejado llevar de errores antropológicos que van contra el sentido común. La igualación entre el matrimonio y la unión de homosexuales es radicalmente injusta puesto que se trata de realidades muy distintas; siendo la última de ellas contraria a la naturaleza.
-¿En que situación se encuentra la eutanasia en España? –De momento no es legal pero el gobierno ya ha iniciado una campaña de sensibilización a favor de la eutanasia.
-¿No puede ser justo dejar a una persona morir cuando su calidad de vida es muy deficiente? –Recuerdo ahora una lección de un gran profesor que nos decía: “es mucho más importante la vida de calidad que la calidad de vida”. Toda persona tiene una dignidad inviolable en cada uno de los momentos de su existencia; en los buenos y en los malos. Si los momentos más dolorosos de la vida no tienen sentido personal tampoco lo tienen todos los demás. El enfermo crónico que dice “no quiero vivir”, lo que realmente está diciendo es “no quiero vivir así”. De este modo vemos que la medicina paliativa tiene una función de gran servicio y humanidad. Esta es la terapia por la que se progresa en el alivio del dolor. En cualquier caso el Estado no es quien para autorizar la eliminación de la vida de nadie. La vida es un valor anterior al Estado. Es más: nadie se ha dado la vida a sí mismo y, por esto, tampoco tiene un dominio absoluto sobre su propia vida. Lo que realmente necesita el enfermo grave es alivio del dolor, acompañamiento de sus seres queridos y reconocimiento del valor de su vida para acompañarle a una muerte natural digna.

Quisiera abundar en una dimensión práctica de este tipo de leyes. Cuando se hacen leyes en función de casos límite, y no en previsión del bien común general, se acaban convirtiendo en auténticos coladeros donde entra casi todo. Así ocurrió en España con el divorcio –que daña cada vez más la estabilidad familiar-, y con el aborto –que priva del derecho a vivir del no nacido-. En Holanda, país pionero de la eutanasia, se han inducido defunciones sin que el paciente hubiera dado su consentimiento y hay datados auténticos crímenes de personas ancianas. La web www.condignidad.com ofrece una amplia información sobre la realidad de la eutanasia. Cabe también decir que desde una visión puramente materialista de la persona se intenta presionar hacia una ley de la eutanasia por sectores de pensamiento que no encuentran ningún tipo de sentido al sufrimiento. Si este tipo de leyes se mezclan con posibilidad de ganancias económicas su consecución se hace más atractiva.

-¿Qué protección da España a la dignidad de los embriones humanos congelados? –Ninguna. La nueva ley de reproducción asistida hará posible la investigación con embriones humanos vivos, lo que conlleva su muerte. En un capítulo anterior nos extendimos sobre este tema.
José Ignacio MorenoIturralde