Dignidad humana

16.8.05

ONU: Día de la juventud

NOTICIAS GLOBALES, Año VIII. Número 607, 43/05. Gacetilla nº 730. Buenos Aires, 12 agosto 2005

730) ONU: DÍA DE LA JUVENTUD. Fuentes al pie. Por Juan C. Sanahuja

Cuando toda la Iglesia tiene el corazón y la cabeza en Colonia donde Benedicto XVI celebrará la Jornada Mundial de la Juventud, lamentablemente la Organización de las Naciones Unidas ha dado a conocer un mensaje que se contrapone implícitamente al del Santo Padre. No sólo se trata de la presencia de ciertos funcionarios de la ONU en las mismas Jornadas, como han anunciado varias agencias de información católicas, sino de un mensaje oficial del Fondo para la Población de las Naciones Unidas.

El 12-08-05, la Directora Ejecutiva del Fondo para la Población de las Naciones Unidas (siglas en inglés UNFPA), Thoraya Ahmed Obaid, dirigió un mensaje con ocasión del Día Internacional de la Juventud. El Fondo para la Población es una de las agencias de la ONU que promueve políticas de control de natalidad más virulentas, que incluyen el aborto químico y el aborto quirúrgico.
“Hoy, en momentos en que el mundo conmemora el Día Internacional de la Juventud -dice el mensaje-, tenemos una oportunidad de considerar la situación de los jóvenes y prestar atención a la calidad de sus vidas. (...) En el mundo en desarrollo, una de cada tres personas tiene entre 10 y 25 años de edad”.

Luego de considerar como “la máxima prioridad” el “bienestar de los jóvenes”, Obaid insiste en que “esto es especialmente importante en momentos en que los líderes del mundo se preparan para la Cumbre Mundial a celebrarse en septiembre de 2005 que centrará la atención en el progreso logrado hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio”. En estos Objetivos o Metas parecen centrarse las esperanzas del nuevo orden mundial de imponer su reingeniería social anticristiana.

Siguiendo con el mensaje, insiste Obaid, en aumentar las inversiones para “eliminar la pobreza, (...) combatir el HIV/SIDA, mejorar la salud de niños y madres (...) En ninguna cuestión se necesita efectuar inversiones con mayor urgencia que en las atinentes a las niñas adolescentes y las jóvenes”.

“Hoy, en el Día Internacional de la Juventud, debemos enfrentar el hecho de que millones de jóvenes tienen perspectivas devastadoras. ¿Cuáles son las perspectivas reales de 500 millones de jóvenes que viven en situación de extrema pobreza? ¿Cuáles son las posibilidades en la vida de millones de niñas, casadas precozmente en la infancia y que quedan embarazadas? (...) Todos los jóvenes tienen derecho a tener oportunidades, educación y salud, incluida la salud reproductiva. Esto es urgente debido a que la mitad de todas las nuevas infecciones con el VIH ocurren entre los jóvenes y que es excesivo el número de jóvenes que mueren a raíz de complicaciones del embarazo y el parto. Al proporcionar a los jóvenes información fidedigna y servicios de calidad, se posibilita que protejan su salud y salven su vida”. ¿No se plantea la señora Obaid que las esas infecciones devastadoras se deben a la promiscuidad que alientan las políticas se “sexo seguro”?.

Si bien la Directora Ejecutiva del Fondo acierta en parte en el diagnóstico, no es menos cierto que la referencia al “derecho a la salud reproductiva” marca una línea determinada de acción, no sólo del Fondo sino de la misma ONU. Parecería ser que la llamada salud reproductiva fuera el “elixir” contra la pobreza, la falta de educación, el SIDA, el analfabetismo, las complicaciones del embarazo y el parto; (éstas siempre exageradas por la ONU).

¿Se trata de combatir la pobreza esterilizando a los pobres; de evitar las complicaciones del parto y del embarazo, por ejemplo, proporcionando “servicios confidenciales de salud reproductiva” (n. de la r. aborto) para las adolescentes?

Sin ir más lejos, recordemos las resoluciones de la Comisión de Población y Desarrollo reunida en abril pasado, que funciona en el ámbito del Consejo Económico Social (ECOSOC), uno de los máximos organismos de la ONU, en las que se decidió poner un “particular énfasis” en encarar el desarrollo, promoviendo “la salud reproductiva de las mujeres (n. de la r. que incluye el aborto) como condición para el pleno goce de todos sus derechos humanos y libertades fundamentales”. Y a la vez la Comisión decidió unificar las políticas el HIV/SIDA con los planes y programas de salud reproductiva en los que no caben, por supuesto, la abstinencia sexual y mucho menos la castidad sino que están basados en el perverso término de “sexo seguro”. A la vez, en esta unificación, conociendo la ideología de la ONU, podrían caber planes de aborto para embarazadas portadoras de HIV. FIN 12-08-05