Dignidad humana

18.8.05

"Me forzaron a matar a mi hijo"

UNA URUGUAYA DENUNCIA A LA CASA DE ACOGIDA DE LA MUJER DE VIGO POR OBLIGARLA A ABORTAR


“Me forzaron a matar a mi hijo”


La uruguaya residente en Vigo, Claudia Virginia Pereira de León, presentó una denuncia el pasado 13 de julio contra la Casa de Acogida de la Mujer de Vigo por haber sido forzada a realizarse un aborto provocado el 5 de noviembre de 2003. “Me destrozaron la vida” señala en la denuncia presentada contra la directora de la Casa de Acogida, regentada por el grupo feminista Alecrín, una asistente social y el Instituto Gelme. La Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) da voz a esta mujer y a su esposo ante esta violación de los derechos sexuales y reproductivos. Además, el aborto se perpetró en contra del juicio del psiquiatra que trataba por depresión a Claudia.


Asociación de Víctimas del Aborto - AVA, www.vozvictimas.org, Madrid, 8 de agosto de 2005. Claudia Virginia Pereira es uruguaya y vive con su marido en Vigo. La Casa de Acogida de la Mujer de dicha ciudad la recibió en octubre de 2003 cuando solicitó ayuda ante un embarazo inesperado en medio de una crisis familiar. Según relata Claudia, cuando se confirmó el embarazo -sospechándose que fuera hijo de su jefe laboral, Rafael Núñez Domínguez - la Casa de Acogida sometió a Claudia a un “aislamiento e incomunicación total” de su marido. Este centro del ayuntamiento está regentado por el grupo feminista Alecrín.

En la denuncia interpuesta al Juzgado de Guardia en el Juzgado de Instrucción número I de Vigo el pasado 13 de julio de 2005 aparecen explicados los hechos: “con varias personas de cómplices mencionadas la Directora (de la Casa de Acogida de Vigo, Mercedes Cameselle Taboada), la asistente social Alba Portabales y Rafael Núñez Domínguez, quien (supuestamente) se encargó de los gastos del aborto ilegal. Este aborto fue sin que yo quisiera hacérmelo pero me obligaron y me engañaron. Me pasaban diciendo todos los días, día y noche y a todas horas que tengo que abortar porque si no abortas no viajas nada a Uruguay con tus hijos”.

Cita Claudia en su denuncia que sufrió amenazas de muerte cuando intentó escaparse de la Casa de Acogida y del Instituto Gelme: “cuando intenté salir de la Clínica no me dejaron (…) Que si alguien se enteraba de esto me dijeron en el Centro de Acogida que mi vida corría peligro de muerte”.

Este aborto, además, se realizó en contra del dictamen de su psiquiatra de la Seguridad Social, el Dr. Arturo Rey Rodríguez, al que le fue requerido un informe por la asistente social, Alba Portabales, para poder incluir la interrupción del embarazo en el primer supuesto de despenalización del aborto. Claudia estaba siendo tratada por depresión reactiva por el Dr. Rey y según numerosas publicaciones científicas el aborto puede producir graves secuelas para la salud de las mujeres. “Ésta es la razón por la que el aborto estaba contraindicado médicamente”, señala Esperanza Puente, portavoz de AVA.

Después del aborto provocado al que fue obligada a someterse el 5 de noviembre de 2003, Claudia sufre terribles pesadillas y está recibiendo tratamiento psiquiátrico. Tiene grabada en su mente la escena del aspirador recogiendo los restos del cadáver triturado de su hijo. “No me alcanzan las palabras para explicar lo que me hicieron y lo que siento. Me hicieron un daño psicológico muy grande y mataron a mi hijo”.

AVA reivindica con Claudia que se haga justicia y se le preste a este matrimonio apoyo legal y judicial. Han perdido a su hijo, han sufrido manipulación por parte de la Casa de Acogida de Vigo y se ha atentado contra la salud de Claudia Virginia y su marido. En el Instituto Gelme no se tuvo en cuenta ningún aspecto de la salud de Claudia y realizaron el aborto de su hijo sin atender a su historia médica. Todo esto muestra cómo en los centros donde se practican los abortos o interrupciones voluntarias del embarazo en España no se realiza un adecuado examen psicológico y psiquiátrico de las mujeres, examen obligatorio por ley para proceder al aborto según el RD 2409/1986.



AVA es una asociación que quiere dar voz y medios a las mujeres que han sufrido un aborto provocado, para que denuncien la falta de información, apoyo social y económico que han podido tenido en su situación.



Si desea copia de la denuncia o ampliar información,
llame al teléfono 620 85 86 96.