Dignidad humana

18.7.05

Un posible punto de acuerdo entre partidarios de la vida y partidarios del aborto

Se está teniendo más conocimiento en la opinión pública de los diversos aspectos de lo que se denomina síndrome post-aborto. Personalmente soy un partidario incondicional de toda vida humana pero tengo en cuenta que otros no piensan así. Lo que creo que no es de recibo es que no existan servicios sociales que asesoren a mujeres que se vean en la encrucijada del aborto. Los centros de acogida a madres con problemas para el nacimiento de sus hijos son promovidos ahora por asociaciones sin ánimo de lucro que merecerían subvenciones dado el meritorio servicio que prestan. En muchas ocasiones dichas mujeres se encuentran solas, sin una salida fácil. Es una falta de civilización que no existan organismos públicos que expliquen personalmente las consecuencias que tiene una decisión que puede afectar psicológicamente durante toda la vida, además de provocar posibles secuelas físicas. No parece razonable dejar estos consejos a los empleados de las clínicas abortistas pues son parte interesada. Pienso que este asesoramiento público profesional y científico es algo que aceptaríamos tanto los que estamos a favor de la vida de todo feto como los que son partidarios del derecho de la mujer a abortar.

José Ignacio Moreno Iturralde