Dignidad humana

21.6.05

Filiación

Somos muchos todavía los que hemos tenido la inmensa suerte de tener una madre y un padre que se nos han entregado incondicionadamente: por esto sabemos bien qué es ser hijos. La filiación supone un enraizamiento insustituible en la vida para desarrollar la propia personalidad. Es cierto que existen matrimonios que no se llevan bien o que es mejor que un niño esté con una pareja de homosexuales que en la calle. Tan cierto como que la paternidad y la maternidad son una cosa muy distinta a una tutoría o amistad de género. La filiación tiene sus raíces biológicas y espirituales en la complementariedad madre-padre. Pienso que las adopciones por parte de homosexuales suponen algo distinto a la filiación; no por mala voluntad sino por desnaturalización. Las adopciones hechas por un hombre y una mujer si que pueden sustituir, por semejanza, a la paternidad biológica y moral. Me parece que hacer una sociedad humana es ante todo construir un mundo de hombres y mujeres que se saben hijos.

José Ignacio Moreno Iturralde