Dignidad humana

20.5.05

Paz y dignidad

La decisión del gobierno de dialogar con ETA busca sin duda la paz; pero quizás hay algunas personas que no han sido representadas en el parlamento. Me refiero a Blanco, Lluch, Múgica, Ordoñez y otros tantos cientos de personas inocentes que fueron vilmente asesinadas. Nada se gana con el odio y la crispación. Pero también pienso que una mínima ética debería impedir el diálogo con personas que no se arrepienten de sus crímenes sino que los justifican. La dignidad tiene sus hipotecas pero sin ella no se puede construir una paz duradera.

José Ignacio Moreno Iturralde