Dignidad humana

7.5.05

La nueva ley de reproducción asistida trata a los embriones humanos como si fueran los de un animal

La nueva ley de reproducción asistida conlleva tres cuestiones fundamentales. Será posible el diagnóstico pre-implantatorio del embrión; es decir: entre varios embriones producidos se podrá seleccionar al que genéticamente sea compatible con un hijo enfermo y ya nacido de la misma pareja. Se trata de producir un niño para salvar a otro con el fin de que los dos sobrevivan. Por otra parte en las técnicas de reproducción in vitro se podrán producir más de tres embriones y así obtener un mejor porcentaje de éxito en la demanda de las parejas estériles. Muchos embriones “sin futuro” podrán ser objeto para la investigación; eso si antes de los catorce días; fecha absolutamente arbitraria.

El problema de esta ley es una dura realidad: se quita la vida al resto de embriones que no serán elegidos para nacer. Se está tratando a los embriones humanos como si fueran embriones de un animal. Cuando se afirma que toda vida humana es sagrada los laicistas empiezan a oler a clericalismo; un humo para ellos tóxico. Es cierto que la fe cristiana ayuda mucho a defender toda vida humana, pero no es menos cierto que muchos también la consideramos sagrada porque porta la semilla viva de mujeres y hombres libres, capaces de forjar una biografía. No hace falta ser cristiano –yo lo soy- para darse cuenta que sin hipotecas éticas no se puede forjar una sociedad democrática digna. La fundamental hipoteca ética, que es fuente de vida y progreso, es no utilizar a embriones humanos como si fueran solo células –cosa que somos todos-. El confesionalismo laicista es incapaz de respetar la verdad de la biología porque su religiosidad progresista les impide ver lo que cualquier ser humano sensato es capaz de admitir: que todos hemos sido embriones, que toda vida humana merece un respeto y que, sin esto, la dignidad humana -pieza clave del Estado de Derecho- es una palabra vacía.

José Ignacio Moreno Iturralde

1 Comentarios:

  • Tienes toda la razón en el diagnóstico: si no se reconoce la vida humana desde el inicio hasta el fin, es bastante dudoso que estemos ante una sociedad democrática. Lo que me deja un poco perplejo es que lo veamos tan claro los cristianos (salvo excepciones) y no lo vean (salvo excepciones) los paganos (tú eres más comedido que yo y les llamas "laicistas"). Tendremos que pedir al Espíritu Santo que nos dé mejores explicaderas o a ellos mejores entendederas.
    Por otra parte, cada día tengo más claro que en TODO el mundo no hay una sóla democracia auténtica en la que se respete al hombre. Probablemente la democracia sea una meta a la que hemos de llegar, más que un medio en el que hemos de vivir.
    Perdón por el rollo que me quedó un poco largo.

    By Anonymous estilita, at 7:23 p. m.  

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