Dignidad humana

24.5.05

La nueva ley de enseñanza: persistir en el error

Soy un profesor de filosofía y religión. Ya sabemos que la LOGSE nos ha llevado -según un acreditado informe- a la última posición en la calidad de enseñanza en Europa. Sorprendentemente el anteproyecto de la nueva ley de enseñanza viene a hacer prácticamente una reedición de la LOGSE. Lo que queda claro –al margen de cualquier consideración política- es que a este gobierno no le importa un rábano la calidad de la enseñanza. Los padres deben saber que el hecho de que sus hijos hagan la ESO –por ley- no les prepara suficientemente para aprobar el Bachillerato. Como profesor, con veinte años de ejercicio, esto me parece una burla de mal gusto. Por otra parte, además de mutilar la filosofía y otras asignaturas humanísticas, no se reconoce la equiparabilidad de la asignatura de Religión con las demás. Los profesores de Religión somos, de hecho, la escoria, la basura marginal de la enseñanza. Pero como no montamos bronca se nos escupe a la cara:¿Han dado ustedes clase alguna vez a adolescentes de una optativa que no cuenta para nada en la nota?

José Ignacio Moreno Iturralde