Dignidad humana

10.2.05

Una de cada cuatro mujeres españolas que abortan lo hacen por segunda vez o más

El número de mujeres que abortan por segunda o tercera vez se ha duplicado en los últimos diez años (1991-2001), y sigue creciendo, según un estudio del CSIC.

ABC, Madrid.- Que el número de abortos practicados en nuestro país ha entrado en una espiral ascendente durante los últimos diez años no es un dato nuevo. Sin embargo, un análisis más exhaustivo de esas cifras ha vuelto a poner sobre la mesa una sorprendente tendencia: en una década, el número de españolas que ha optado por interrumpir su embarazo de forma voluntaria en más de una ocasión se ha duplicado. O lo que es lo mismo: una de cada cuatro mujeres que abortaron en 2001 lo hacían por segunda vez o más, mientras que diez años antes tan sólo suponía una de cada cinco. Estos datos, hasta ahora desconocidos, provienen de un estudio que fue presentado ayer por la demógrafa del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Margarita Delgado. El informe especifica que, en 1991, el 20 por ciento de las mujeres que abortaron repetían esta práctica; en 2001 el 25 por ciento; y en 2003 el 27,3 por ciento.

Pero estas cifras esconden una segunda tendencia todavía más llamativa: en diez años, ha aumentado más el número de mujeres que ha abortado en más de una ocasión que el número de las que lo hacían por primera vez. En concreto, en 2001, para 52.638 mujeres fue su primer aborto, una cifra que se ha multiplicado por 1,58 desde 1991. Mientras que los casos de españolas que volvieron a abortar se multiplicaron por 2,13 (17.079 en 2001). Hay situaciones más sorprendentes. Por ejemplo, el de las féminas que se enfrentaban por tercera vez a la interrupción del embarazo. Fueron 4.027 en 2001, lo que significa que la cifra se multiplicó casi por tres (2,78) en el mismo periodo.

Aunque este aumento se registra en todos los grupos de edad y es más agudo entre las que tenían entre 30 y 39 años en 2001: para el 30 por ciento era su segunda interrupción del embarazo y para el 9 por ciento el tercero. En las adolescentes, un 10 por ciento se sometió por segunda vez a la intervención.

Los datos revelan, también, un retraso notable en la edad de la primera maternidad. Lo contrario ocurre en los casos de aborto, donde se ha rejuvenecido el calendario. Así, en 1990 el primer hijo se tenía casi a los 27 años, mientras que 2001 se ha elevado a los 29. El primer aborto en 1990 se producía a los 28,5 años y once años después, a los 26,6.

La situación laboral, decisiva

El estudio, además de cuantificar la práctica del aborto en España, va más allá al tratar de determinar qué factores son determinantes para que una mujer decida interrumpir el embarazo de forma voluntaria. En este sentido, desvela que la situación laboral es la principal causa por la que las mujeres españolas deciden pasar por el trance de abortar, especialmente las trabajadoras por cuenta ajena porque son las que más abortan en comparación con otro tipo de ocupadas. De ahí se desprende la estrecha relación entre trabajo y número de hijos: a mayor actividad laboral, tiende a ser menor el número de hijos, indica el estudio del CSIC. «Esto demuestra la dificultad de conciliar el trabajo y la vida familiar que tienen las mujeres», destacó Delgado. En 2001, el 57,2 por ciento de las españolas que abortaron estaban empleadas, el 26 por ciento inactivas y el 13,9 por ciento paradas.

Otro dato llamativo es que ha aumentado más (casi se ha triplicado) el número de abortos entre las féminas que viven con su pareja, sin estar casadas, que entre las mujeres que no conviven con un compañero sentimental. No obstante, en números absolutos, siguen siendo éstas -ya sean solteras, viudas, separadas o divorciadas- las que más abortan, con el 54,4 por ciento del total de abortos.

Mujeres con hijos

En 1991 las mujeres sin hijos abortaban menos de lo que les correspondía por su peso en la población, independientemente de la edad. Pero en 2001 esta tendencia cambia en el caso de las mujeres mayores de 30 años que se incorporan en mayor medida al mercado laboral. La cifra de mujeres madres de un hijo que abortaron en 1991 era alta (7.088 mujeres) principalmente entre las menores de 25 años. En 2001 ha aumentado hasta alcanzar las 14.650. Lo mismo sucede con las madres de dos hijos o más, por lo que «parece que se está controlando el número final de hijos con la colaboración del aborto», señaló Delgado. «Llama la atención la utilización del tal recurso en mujeres que ya han sido madres y, por tanto, susceptibles de conocer métodos anticonceptivos», indica el estudio.

El estudio concluye que el nivel de instrucción de las mujeres no es un determinante para optar por la interrupción voluntaria del embarazo. En el informe también se hace una clasificación por tamaño de la localidad donde viven las mujeres: hay una mayor incidencia de abortos en las ciudades más grandes, pero, al mismo tiempo, se ha generalizado a los municipios más pequeños a lo largo de toda la década pasada.

El perfil se mantiene

No obstante, el perfil de las mujeres que interrumpen de forma voluntaria el embarazo no ha variado durante los diez años estudiados. Sigue siendo una mujer soltera, con estudios de segundo grado, ocupada, residente en municipios de entre 50.000 y 500.000 habitantes y sin hijos.

Delgado recordó que España ha pasado de ser un país «que estaba en la cola» en cuanto a la tasa de abortos en la Unión Europea hace una década, a ocupar una posición intermedia». La demógrafa incidió en que en España el aborto fue legalizado en tres supuestos en 1985, mientras que en la mayor parte de los países de nuestro entorno fue en los años setenta.