Dignidad humana

22.2.05

¿No existe el alma porque no se puede llegar a ella con el bisturí?

Perdón si nos ponemos un poco macabros...¿Has estado cerca alguna vez de un cadáver?...Parece un muñeco y está...frío. Ese frío no llamaría la atención en algo de madera o porcelana; pero en un cuerpo humano si. Al contemplarlo, si has conocido a esa persona, te das cuenta de que ya no está ahí. ¿Ha desaparecido o está en alguna “parte” inmaterial de la realidad? Desde luego la ciencia experimental no puede decir nada al respecto. Entonces parece que se puede decir de todo con igual rigor, pero no es así. Aristóteles (s. V-IV a. C.) decía que todas las actividades de los vegetales y de los animales tienen la finalidad de mantener en vida al propio organismo; sin embargo el hombre hace muchas cosas que no se encaminan al mantenimiento de la vida corporal, como puede ser hablar con un buen amigo. Por esto es razonable pensar que el alma humana -principio motor de vida- continúe existiendo de alguna manera después de la muerte del organismo. Platón (s.V-IV a. C.) sostenía que si el alma humana es capaz de captar ideas inmateriales como verdad o bondad es porque debe de tener un modo de ser semejante a ellas; es decir, inmaterial, incorruptible y, por lo tanto, inmortal.

José Ignacio Moreno