Dignidad humana

24.2.05

Manifiesto por una legislación europea que respete la Dignidad de las personas y promueva la Regeneración social

La Plataforma por la Libertad de los Europeos, entidad promovida por el Foro Arbil y personalidades de reconocido prestigio, como los integrantes de sus Consejos, y con el apoyo de varias decenas de entidades de gran relevancia cívica, como el Foro El Salvador,

Manifiesta que:

El Tratado de Constitución Europeo debería reconocer un mínimo de derechos que aseguren la dignidad de las personas que viven en Europa y la regeneración moral y social de sus Instituciones de Gobierno y Administración.

En este sentido, la Plataforma por la libertad de los Europeos propone una adhesión a la defensa positiva de mínimos para la convivencia, con independencia de las convicciones políticas o religiosas personales, y la solicitud encarecida a los agentes con responsabilidad política, institucional o mediática para que dispongan medios eficaces en orden a restablecer el respeto a la vida, a la dignidad de las personas y la regeneración de la sociedad.

Quiere así, urgir la garantía real y efectiva de:

1. El combate contundente y eficaz contra el terrorismo y sus receptadores políticos por todos los medios legítimos, el apoyo efectivo a las víctimas, la integración real de los inmigrantes y la apertura selectiva de fronteras que impida el acceso a culturas beligerantes, todo ello como superación del terrorismo de Estado, de la inutilidad de las condenas formales, como superación de la contemporización legislativa, ejecutiva y judicial con los criminales, con sus accesos, semilleros y entramados empresariales, como superación del aperturismo indiscriminado de fronteras, de la neo-esclavitud y del racismo.

2. El derecho al alimento, a la vivienda, a la atención sanitaria, al trabajo y a la libertad de empresa como superación de un "Bienestar" que olvida a transeúntes y marginados, que tolera la especulación inmobiliaria, la masificación de la Sanidad Pública, la inoperancia de las oficinas de empleo, la precariedad laboral, las prácticas privadas de explotación en horarios y en métodos de trabajo y la voracidad de sindicatos políticos con intereses extralaborales.

3. La defensa de la vida inocente con todos los medios educativos y penales al alcance del aparato jurídico de la nación, como necesaria retroacción de la despenalización del aborto, como superación del comercio con fetos, del exterminio de embriones fecundados en probeta, de la eutanasia y de todo el siniestro espectro de la cultura de la muerte con su amplia cobertura política y mediática.

4. La defensa del matrimonio, de la familia y de la natalidad en sus aspectos económicos, fiscales y semánticos, como superación de la prioridad de las desviaciones, de la escasa compatibilidad entre maternidad y trabajo, de la tergiversación de los conceptos, de las campañas imperativas de contracepción y de otras muchas intromisiones del Estado en la intimidad de las familias.

5. La libertad de las personas y la formación de las conciencias orientada a hacer el Bien, como superación del altar al capricho, del igualitarismo que condena las diferencias saludables y del pensamiento único prêt à porter que enajena la independencia de juicio e introduce ideas intrínsecamente perversas como "el derecho" al aborto y el "matrimonio" de homosexuales.

6. El respeto a la Fe y el derecho de los padres a educar a sus hijos en sus credos y valores, como superación del embate laicista, de la representación escénica de la blasfemia y del infundio que engaña o eleva a categoría la excepción, como superación de la avalancha de pornografía y normalización de las aberraciones, como superación, en suma, de la socialización política en los colegios que aboca indefectiblemente al educando en la vía única de lo "políticamente correcto".

7. La educación en la verdad histórica y en el amor a España como rico legado recibido, sin menoscabo del respeto a las demás naciones, del sentimiento por la región y sus peculiaridades lingüísticas y culturales, todo ello como superación de los libelos de odio nacionalista y la manipulación con falsedades históricas para justificar naciones inexistentes o execrar injusta y sistemáticamente a nuestros antepasados.

8. La moralidad en el ejercicio de la política y de la función pública como superación del incumplimiento de los programas, de la mentira y de la corrupción en la contratación pública y en el desarrollo del suelo.

9. El derecho a la información y al juicio independiente de las personas, como superación de la manipulación de ciertos medios cofinanciados públicamente que no reconociendo Verdad, construyen una "verdad" de acuerdo al Pensamiento Único, al interés político o al de sus cuentas publicitarias.

10. El Bien Común, en fin, como meta social y el Amor y la Justicia como claves para la convivencia como superación de los intereses sectarios implícitos, inducidos, agregados y oportunamente renombrados como "Interés General", y como superación del odio, de los crímenes privados consentidos y de los crímenes de Estado infligidos incluso en nombre del Pueblo, de los Derechos del Hombre o de la Voluntad General.

Y por ello considera negativa para la Construcción de Europa cualquier legislación que no conduzca a estos fines y reconozca estos Bienes políticos y sociales, como es el caso de la actual propuesta de contenidos del Tratado de Constitución Europeo.