Dignidad humana

22.2.05

Gratitud y trascendencia

La lógica de la existencia humana debería ser la de la gratitud. Nadie ha elegido nacer ni lleva en si mismo la necesidad de su existencia. La lógica del mendigo, que agradece cuanto le dan, no sólo supone una buena actitud mental sino que debería ser la actitud más real. Nos acostumbramos a muchas cosas, a muchas...y eso hace que no estemos en la verdad de nuestra condición. Es posible que cuando con un orgullo que se disfraza de dignidad no nos comportamos como personas agradecidas no sólo hacemos el ridículo sino que vivimos en la mentira.

Alguien podría decir con razón que hay situaciones trágicas y duras que no se prestan precisamente a la gratitud. Estas situaciones pueden llevarnos a la desesperación y al absurdo o a una petición amorosa de sentido a Dios. La primera posición no conduce a nada bueno; la segunda si. La primera es comprensible pero no es razonable. Intentaremos explicarlo de nuevo: si una tragedia humana no tiene ningún sentido tampoco lo tienen otras situaciones. Si el dolor del enfermo careciera de sentido moral también carecería de él la salud del sano. El solo azar no es una explicación satisfactoria para la vida.

José Ignacio Moreno