Dignidad humana

31.1.05

Hacia un nuevo talante en la cultura de la vida

El aborto es, sin duda, uno de los mayores dramas de nuestro tiempo. Un drama misterioso pues la sociedad occidental –contando con abundantes y disponibles documentos gráficos de lo que el aborto es en realidad- parece incapaz de reaccionar de un modo humano ante un abuso de tal calibre. No sólo no reacciona sino que lo justifica. Sin embargo, considero que sería un grave error que la promoción de la cultura de la vida se limitara a dar “noticias mazazo” sobre las últimas estadísticas del aborto. Chesterton decía que “el hombre no es una evolución sino una revolución”. Los seres humanos nos movemos por esperanzas y por banderas animantes. Es cierto que España tiene el índice de natalidad más bajo de Europa pero no es menos cierto que es el país europeo con el mayor número de familias numerosas. Tan verdad es que se mantienen embriones humanos en fríos tanques de congelación como que el pueblo de Madrid se echó a la calle a donar toda la sangre que hiciera falta aquél funesto día del 2004. Hay muchas más madres que se entregan a sus hijos, que mujeres sin corazón o atribuladas que los aniquilan en el seno materno. Pese a la evidente crisis de la familia, solo ella es el hogar de humanidad donde se puede decir con confianza madre y padre.

No se trata de minusvalorar una situación mundial grave sobre la dignidad de la familia y de la vida ni de dejar de dolerse por tanta barbaridad, pero mostrar la verdad no es tan solo detectar la mentira. Es urgente en la sociedad de la comunicación mostrar y demostrar la incomparable belleza de la familia, la pocholada de un bebé y la maravillosa conjunción del amor y de la fidelidad. Se precisan novelas, películas, televisión, videojuegos y –ante todo- ejemplos personales de vida que enseñen lo estupenda que puede ser la existencia: es lo que la gente necesitamos. La vida y el seno matrimonial es lo único que tiene futuro; la industria de la muerte –por poderosa y pujante que parezca- es un convulso espectro estéril que sólo produce lo que es.

José Ignacio Moreno

1 Comentarios:

  • Esas madres no aniquilan a nadie porque feto no llega ni a sentir ni pensar ni mucho menos a tener conciencia de existencia. Nisiquiera se les pueden llamar madres porque no ha existido el hijo.

    Comprendo que tu pienses de otra manera y creas que ese conjunto de celulas ya tiene planeado hasta lo que quiere ser de mayor, pero al igual que la gente que esta a favor no obliga a las chicas jovenes que no podrian mantenerlo a abortar, tampoco tu puedes obligarles a ellas a no hacerlo.

    Y creeme que hay razones para que incluso fuese OBLIGATORIO el aborto en casos de niñas de 17 años que no podrian ni sabrian darle al bebe lo que necesita. Pero como el caso del aborto, es decision de la futura madre.

    Tambien podrias decir, pues que no tenga relaciones sexuales hasta que quiera tener un hijo.. Lo que nos faltaba ya, con lo dura y competitiva que esta la vida hoy en dia, como para que nos quiten lo unico que nos hace sentir vivos, el amor y el sexo, solo por miedo a que un fallo en los anticonceptivos nos destroce la poca juventud que aun nos queda por disfrutar.

    Ni tu ni yo sabemos si esos embriones o fetos se deberian considerar vivos o no. Asi que un poco de respeto y deja a cada mujer decidir por ella misma lo que quiere hacer en vez de intentar imponer tus creencias.

    By Anonymous Anónimo, at 11:52 a. m.  

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