Dignidad humana

29.11.04

¿Cuándo se comienza a ser humano?

Lo realmente importante en bioética es saber cuándo se empieza a ser mujer o hombre. De entrada no parece muy sensato pensar que es una barbaridad cortarle la cabeza a un bebé recién nacido y algo progre cortarla unos meses antes cuando está en el poco hospitalario seno de su madre. ¿Antes de los tres meses no es persona y luego sí? Es como decir que el abuelo es persona con noventa y nueve años pero ya no lo es con tres meses más porque no da ni los buenos días.

Claro que alguien podría plantearse si una persona deja de serlo cuando está imposibilitada física y mentalmente. ¿Mi madre dejaría de serlo si le invade el alzheimer y todavía vive?

Aristóteles pone un ejemplo que nos puede servir. Pertenece a la naturaleza del fuego el tender hacia arriba. Pero si una campana de cristal se lo impide, mientras no se extinga, ¿deja de ser fuego?...No, porque la naturaleza existe por la capacidad de ejercitar los actos que le son propios y no porque de hecho los ejerza en acto. Por esta realidad en el mismo instante en que surge el embrión -en la fecundación- surge actualmente toda la naturaleza humana en su potencialidad y ya se es hombre o mujer. Por este motivo el término pre-embrión no tiene ningún significado real; es una pura convención sin base científica.

¿Tienen razón las “razones” anti-vida?...Uno de los casos ”favorables” al aborto es el de malformaciones en el feto. Pero suprimir esta vida, por lo que hemos razonado antes, sería algo análogo a privar de su vida a cualquier deficiente físico o psíquico. Detrás de esta postura se esconde la noción de calidad de vida en su versión puramente materialista.

El motivo socioeconómico sería análogo a permitir el infanticidio por falta de ingresos.

La disyuntiva entre la vida de la madre o la del hijo no se da actualmente con los medios médicos de los que se disponen. Actualmente, en España, el supuesto de grave peligro físico o psíquico para la vida de la madre se ha convertido en la motivo óptimo para abortar pues no hay límite durante el tiempo de gestación. Algo más del 97% de los abortos legales en España se hacen bajo el supuesto de peligro psíquico para la madre. Alguna clínica abortista ha declarado que el no desear el embarazo es motivo suficiente para acogerse a tal peligro psíquico para la madre. Es decir: se vulnera absolutamente la ley actual y todo el mundo lo sabe.

En definitiva, la legalización del aborto bajo cualquier aspecto supone la grave torpeza intelectual de dar por legal una humanidad que se devora a sí misma por falta de espíritu de sacrificio.

El caso de violación es algo tremendo y lamentable. Médicamente está comprobado que es muy difícil en esas circunstancias la fecundación, pero no imposible. En cualquier caso el nuevo ser humano que surge es objetivamente inocente de lo ocurrido. La indudable heroicidad de la mujer que acepta a ese hijo es una medida –constatada- a la altura de esas circunstancias para superar ese tremendo trauma que debe ser motivo de duro castigo penal para el agresor.

Estos planteamientos pueden parecer exagerados pero también es exagerada la importancia de la dignidad de la vida humana.

Además el instinto y la convicción de la maternidad son tan fuertes que todo aborto supone una tara psíquica en la mujer cuando no también un deterioro físico por la violencia de los medios utilizados.

Sin embargo, actualmente, los argumentos no son suficientes. Considero que lo único práctico es el propio ejemplo y seguir insistiendo en la belleza de la cultura de la vida poniendo de manifiesto, una y otra vez, los graves atentados a los que se somete la dignidad humana, aunque por el momento no haya respuesta social ni política.

José Ignacio Moreno