Dignidad humana

7.10.04

Especialista en bioética desenmascara los subterfugios para justificar la eugenesia

Declaraciones de la doctora Claudia Navarini

ROMA, miércoles, 6 octubre 2004 (ZENIT.org).- Términos como «eugenesia positiva», «eugenesia buena» o «eugenesia inocente» pretenden justificar éticamente la injustificable práctica de la eugenesia, alerta una especialista en bioética, la doctora Claudia Navarini.

«Tras encendidas reacciones de indignación frente a la acusación de querer volver a practicar la eugenesia, los partidarios de la selección genética pre-implantatoria parecen cambiar de dirección --explica a Zenit la profesora de la Faculta de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma --. Se presentan de hecho nuevas expresiones lingüísticas que tienen el objetivo preciso de reconciliarse con la incómoda práctica».

Así, el «diagnóstico pre-implantatorio» o «el examen de ADN» «suenan bastante inocuos a los oídos del gran público», y términos como «pre-zigoto» o «pre-embrión» «confunden la percepción común sobre el valor de la vida prenatal», alerta.

«Pero ahora son sobre todo las locuciones “eugenesia positiva”, “eugenesia buena” o “eugenesia inocente” las que se atreven a ir más lejos, insinuando la existencia de una diferencia ética entre distintos tipos de eugenesia», denuncia.

Cita la experta una advertencia reciente sobre los peligros de tal distinción contenida el libro «La vida en venta. Biología, medicina, bioética y poder del mercado», en el que, dialogando con el filósofo Charles Godin, el genetista Jacques Testart observa que «nos encaminamos hacia una verdadera posibilidad de elección del hijo por venir, gracias a la genética diagnóstica».

«En consecuencia, la selección de embriones es una eugenesia positiva sobre la pareja de progenitores y negativa sobre la casi totalidad de sus embriones», prosigue la profesora. Seguir leyendo...