Dignidad humana

28.7.04

Victoria Uroz denuncia que se informa mal a las mujeres que abortan

Carmelo López-Arias (Elsemanaldigital.com).-La Asociación de Víctimas del Aborto defiende a las mujeres que abortaron sin que nadie les hablase ni de opciones ni de las consecuencias que ahora padecen.

27 de julio. "El nombre de la asociación se refiere a ellas y a sus hijos", nos dice Victoria Uroz, secretaria y portavoz de la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA). Y ¿quiénes son ellas? Mujeres, y en ocasiones también hombres (sus parejas), que un día padecieron un embarazo con problemas, acudieron a pedir información, y ni se les habló de otras posibilidades, ni se les detallaron las consecuencias físicas y psicológicas de un aborto.

"La asociación nació a principios de año. Hemos escuchado a estas mujeres, a estas parejas, hemos pasado muchas horas con ellos. Son víctimas porque no habrían abortado si hubieran encontrado apoyo, y ahora se encuentran con que el aborto no les ha solucionado nada", cuenta Uroz, que es médico y forma, junto con la pedagoga y presidenta de la asociación, Carmina García-Valdés, y su vicepresidente y profesor universitario Pablo Sánchez, la columna vertebral de AVA: "En España este aspecto no se conoce. Nosotros queremos ser un canal de comunicación: las víctimas cuentan lo que les pasa y así pierden el miedo a hablar de ello. Están escribiendo un libro contando lo que les ha pasado".

Y lo que les ha pasado es que en España es facilísimo abortar, y muy difícil tener un hijo si existen problemas económicos, presión social para no tenerlo, etc. Victoria Uroz denuncia dos claros incumplimientos legales, tanto por parte de los Centros de Salud y de Planificación Familiar, como de las mismas clínicas abortistas. "El Real Decreto 2409/86 establece que los profesionales sanitarios deben informar de otras opciones y de medidas de asistencia social y orientación familiar que pueden ayudar a la mujer en dificultades. La ley 41/2002 obliga a explicar al paciente las consecuencias de las intervenciones quirúrgicas", dice. Las personas que han acudido a AVA, sin embargo, denuncian que ni una cosa ni otra se les dijo: ni opciones, ni consecuencias.

Clínicas que generan más enfermos

Le preguntamos a Victoria por esas consecuencias, que conoce bien por su profesión médica: "Las clínicas abortistas informan básicamente de tres en la operación, mas no citan porcentajes. Son: la muerte, cuyo riesgo es tres veces superior al de un embarazo llevado a término; la perforación, que oscila entre el 0,2 y el 1,2%; y el aborto incompleto. Pero después del aborto está el síndrome postaborto, que según el Instituto Elliot alcanza al 84-91% de las mujeres, en forma de depresión, alteraciones del deseo sexual, rechazo de la pareja, etc. O el aumento de riesgo de perder el siguiente hijo. Un estudio del British Medical Journal informa de que la tasa de suicidios entre las mujeres que abortan es tres veces superior a la media".

Por todas estas razones, Uroz insiste: "Somos una asociación de víctimas. Estamos en defensa de las mujeres, que se sienten víctimas porque se violó su derecho a la información. Por el momento canalizamos las peticiones que ellas nos hacen y contamos lo que ellas nos cuentan. Se están armando de valor y muy pronto lo van a hacer ellas". En Estados Unidos o en el Reino Unido ya es habitual que las mujeres que han sido víctimas del aborto acudan, ellas mismas, a los políticos para que las escuchen y pongan fin a este problema.

800.000 parejas para hacer memoria de sus hijos

La Asociación de Víctimas del Aborto atiende a las personas (no siempre mujeres) que acuden traumatizadas por esta intervención y les facilita atención psiquiátrica o ginecológica, o bien asistencia social. Nacieron en Madrid, y con suma rapidez se han extendido por toda España, y su vocación es estar representados en todo el país: "Nosotros no nos metemos a juzgar a la gente. Para los que quieran, estamos. Hace poco nos llamó una mujer diciendo que había abortado y que no se sentía nada mal. Le dije que entonces le ofrecía colaborar con nosotros y ayudar a las mujeres que han abortado y sí están sufriendo. Ahí ya dijo que lo que no quería era ayudar a asociaciones de este tipo". Nos cuenta que otra mujer el otro día les llamó para darles las gracias: "Os agradezco que existais, para que otras personas no pasen por lo mismo que yo pasé".

El objetivo de AVA es lograr que las mujeres que manifiesten su voluntad de abortar reciban información sobre otras opciones (casas de acogida, ayudas familiares, etc.), y también sobre las consecuencias físicas y psíquicas del aborto. Que si una mujer padece dificultades en su embarazo y quiere seguir con él, pueda hacerlo, en vez de verse agobiada por ese conjunto de factores (miedo, rechazo, posibilidad de perder el trabajo, amigos, familia, centros de salud o planificación familiar, etc.) que a veces configuran un auténtico complot contra ellas. "Conocemos muchos casos", apunta Victoria Uroz, "del tipo O abortas o te echo del trabajo o del tipo O abortas o te dejo. En España son ya más de 800.000 parejas desde 1985 las que han abortado. Nosotros estamos para acogerlas, no para luchar contra la ley del aborto, sólo para canalizar los problemas de las personas que han abortado".

Ciertos dramas parecen no tener fin, pero sí podrían tener una liberación en forma de expresión física, palpable: "Algunas víctimas hablan ya de hacer un monumento o una placa en memoria de sus hijos", comenta Uroz. Con el terrorismo eso tardó en llegar veinte años. Ojalá no dejemos pasar el mismo tiempo con esta otra tragedia nacional, que se llevó el año pasado 70.000 vidas humanas por delante.